tarjetas de navidad con banda magnética

—La BMSF acaba de desaparecer —nos dijo Emilio cerrando el portátil—. Ya podemos echar la partida.
No fue fácil, pero todos nos aguantamos las ganas de preguntar hasta empezar a jugar. Con las cartas en la mano, ya no había excusa.
—Emilio, ¿qué decías que había desaparecido? —preguntó Sara, la impaciente.
—La BMSF.
—Be, eme, ese, efe... —dijo Fer— ¿Qué es eso? ¿Alguna secta de adoradores de la e?
—No. Una ONG: Banqueros del Mundo Sin Fronteras.
Tras unos instantes de estupor, y otros de incredulidad, o al revés, estallamos en una carcajada.
—¿Eso existía? —pregunté cuando nos calmamos un poco.
—Durante casi un mes ha sido la única ONG de banqueros. Quería haberla llamado...
—¿Querías? ¿Era idea tuya? —le interrumpió Sara con cara de extrañeza, como si no lo conociera.
—Sí, claro. Quise llamarla BSF, pero estaban los bomberos. Y CSF, pero aparecieron los cristianos.
—El mundo está lleno de gente —dije.
—¿CSF? —preguntó de nuevo Sara.
—Cajeros sin fronteras.
A Inés se le cayeron las cartas de la mano, y Andrés, que se había acercado desde la barra al oir las risas, le preguntó:
—¿Qué pretendías con eso?
—Lo que todas las ONG, ya sabes. Vas a donde haga falta, y ayudas a la gente.
—¿Un banquero?
—Pues claro. Hace unas semanas, el director de la Sucursal nos reunió a todos y nos comunicó que, debido a la crisis, las nuevas directrices con respecto a los créditos se resumían en una: No prestar un puto euro a nadie. Y ahí se me ocurrió. Ante tanta dificultad para conseguir dinero, ¿quién puede lograrlo?
—¿Quién?
—Nosotros, claro, los que trabajamos en la banca, ¿no? Nos sabemos todos los trucos para conseguir financiación para negocios, casas, deudas...
—Ya entiendo. Unos cuantos banqueros altruístas, dos palabras que nunca pensé que se pudieran juntar, utilizáis vuestras vacaciones y tiempo libre para indicar a los que necesitan dinero cómo conseguirlo de los bancos.
—Más o menos, sí, de eso se trataba.
—Pues no era mala idea, hombre. ¿Y qué ha pasado para durar tan poco?
—Pues que no ha habido forma de financiar la ONG.
—¡Qué extraño! —dijo Andrés y se volvió a la barra.
—Por cierto —concluyó Sara, que se había atascado en una respuesta anterior—: ¿Tienen fronteras los cajeros?

8 comentarios:

Alfredo dijo...

Una precisión: "Banquero" es (DRAE) el "dueño o gestor de una entidad bancaria", categoría que no alcanzamos ni el pobre Emilio ni un servidor. Dejémoslo en "bancario".

Y ahora mismo, ni con todos los trucos de la profesión...

Francesca dijo...

Pero sólo se puede ser banquero para pertenecer a esta ong, no? por que cómo bien dice Emilio son ellos los que saben de dónde sacar dinero para......
Besos

thirthe dijo...

buaaah...a emilio le va a subir la fiebre con la crisis, pobre hombre, a ver cuando empieza a dar dinero de más a los clientes...

thirthe dijo...

algún antecedente hubo, si mal no recuerdo:-)

FER dijo...

Pues como iniciativa no estaba nada mal. Deberia mandar una carta a Obama, salvador del mundo, a ver qué responde.

siloam dijo...

Banqueros del Mundo Sin Fronteras
:))))))))))
emilio lo coseguirá, lo veo, lo veo venir
abrazos

Glo dijo...

Me siento identificada con Sara...soy así
saluditos

ybris dijo...

Como Sara, veo que ya los bancos y los cajeros no tienen ni fronteras ni límites.
Y,claro, con Emilio no hay modo de quitar fronteras a la financiación masiva sin financiación.
Bancos unidos jamás serán vencidos.
Sobre todo porque cuanto están a punto de serlo no hay más remedio que financiarlos (me refiero a los que somos escudos humanos de su ilimitada situación).

A nosotros nos quedará siempre el jugar a las cartas. Abrazos.